HÁBITOS SALUDABLES

Y entonces ¿Qué añado a mi cesta de la compra?

 

Pues es muy fácil, al final se trata de incluir vegetales a tus comidas que son la joya de la corona. Hay que dejar de lado todos los alimentos procesados y refinados, ya que no nos aportan nada y alimentarnos a base de verduras, frutas, cereales, legumbres, semillas y quien quiera, proteínas animales como huevo, pescado o carne blanca.

 

La base de nuestra alimentación tienen que ser las verduras y frutas ya que contienen una gran cantidad de vitaminas, minerales, fibras, son alcalinas, depurativas. El comer de esta manera nos va a aportar muchos beneficios: más energía, más salud ya que comeremos muchos alimentos que nos aportan nutrientes y esto va a hacer que estemos más felices y radiantes.
¿Cómo distinguir si es hambre o ansiedad?

 

Muchas veces no sabemos diferenciar si tenemos hambre fisiológica o hambre emocional. Es verdad que la alimentación y metabolismo se lleva a cabo por diversos procesos fisiológicos, pero en realidad la alimentación comienza en la mente. La mente, puede ser un gran obstáculo para poder empezar un plan de alimentación saludable. Pero ¿cómo saber si como con hambre emocional o real?

 

Para ello debemos definirlas primero. Hambre fisiológica o real, es aquella que se presenta cuando nuestro cuerpo nos pide energía para seguir funcionando, y el mismo nos envía señales, como, por ejemplo, sensación de estómago vacío o ruidos estomacales. Este tipo de hambre nos pide cualquier tipo de alimento y no necesariamente “algo delicioso” o “altamente calórico”.

 

En cambio, hambre emocional, también conocida como, “antojo” o “ansiedad”, se caracteriza por ser repentina, y normalmente viene acompañada, como su nombre dice, de emociones, como, por ejemplo, al estar triste, estresado, enojado, utilizamos estas emociones como excusa para comer y no necesariamente cualquier alimento si no uno que aumente la secreción de endorfinas o nos transporte a un momento de felicidad que hayamos tenido, y normalmente son alimentos de alto contenido calórico, especialmente altos en azúcares como son el chocolate y los alimentos “chatarra”.
¿Cómo controlar los ataques de ansiedad?

 

Aquí comparto contigo algunos “tips” para controlar los famosos “antojos”.

 

Conócete a ti mismo: Haz una pausa y medita si realmente el hambre que sientes es real o un antojo. El simple hecho de reflexionar al respecto es un gran paso para desarrollar lo que se conoce como “mindful eating”, la cual es una herramienta que nos ayuda a conectar la mente con nuestro cuerpo, siendo de gran utilidad al momento de estar bajo un plan de alimentación de control de peso.
Crea un patrón de alimentación sano: Procura NO pasar muchas horas sin comer. El llevar una alimentación de 5 comidas (3 comidas fuertes y 2 suaves) puede ser una gran herramienta para controlar nuestra ansiedad.
Incluye alimentos altos en fibra para una sensación de saciedad de mayor duración: Muchos alimentos altos en calorías, como es la comida basura, producen una sensación de saciedad por periodos muy cortos, debido a la manera en que nuestro cuerpo los metaboliza. El ingerir alimentos altos en fibra como las verduras, frutas con cáscara y cereales integrales, pueden ser una gran herramienta que la sensación de saciedad dure más.

 

Normalmente, si se lleva una alimentación equilibrada, “los antojos” aparecen con menor frecuencia. Recuerda que el proceso de la alimentación involucra muchos procesos y se inicia en la mente. Tienes que entrenarla y ser consciente de lo que estás consumiendo, para que puedas tener mejores resultados si estás bajo un programa de control de peso. No dejes que los impulsos o ataques de ansiedad arruinen todo lo que has trabajado durante la semana.
¿Comer mal afecta tu memoria?

 

La memoria para funcionar de manera apropiada, correcta y al cien por cien, no solo el cerebro sino el cuerpo entero, es necesario que los nutrientes que se consuman sean de buena calidad; es decir, llevar a cabo un estilo de vida saludable.

 

La mala función de la memoria es solo una de las pocas consecuencias que tiene el comer de manera inapropiada, como exceso de alimentos procesados y fritos. De tal manera, que se han hecho estudios sobre qué alimentos realmente contribuyen a la pérdida de memoria como: cereales muy refinados (pan blanco, pastas, azúcar blanca), alimentos de origen animal procesados como quesos y carnes que han sufrido un proceso industrial y finalmente alimentos que contienen diacetil o nitratos como palomitas de microondas y la margarina.

 

Tal como hay alimentos que pueden afectar a un déficit de memoria, también hay alimentos que pueden promover la capacidad de la memoria como vegetales de hoja verde, pescado azul, los frutos rojos y aquellos con piel oscura, café y chocolate negro. Claramente hablamos de un consumo adecuado y equilibrado.

 

El consumo de alimentos de mala calidad no solamente afecta a la memoria sino a muchos aspectos de la vida diaria como:

 

– Problemas para dormir

– Problemas emocionales como depresión, ansiedad, culpabilidad

– Indigestión, reflujo y acidez

– Ganancia de peso y resistencia a la insulina

 

Recuerda que somos lo que comemos, tu cuerpo es el reflejo de cómo está tu salud. Comienza por añadir a tu dieta alimentos de mejor calidad de nutrientes y evitar aquellos que puedan perjudicar tu vida diaria.

TALLER DE ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Fue un día lleno de energía positiva, de colores, de sabores y sobre todo de echar abajo la “Mentalidad Dieta”. Un día lleno de experiencias, de darnos cuenta de “Por qué, Cuándo, Cómo y Qué” comemos. Un día donde hemos aprendido a parar para conectar con el Aquí y Ahora. Ha sido un taller con todos los ingredientes necesarios para volver a poner paz en tu relación con la comida.